Wednesday, May 18, 2005

Te echaré tanto de menos....

Si algun dia me llamaras,
Y me dijeras que no vas a volver más…
No tengo claro lo que haría,
puede que saltaría,
la ventana es un buen lugar para escapar…

Los Piratas



Mañana es el día, el día que sinceramente ahora mismo prefería que no llegara. Cumplo 24 años. Cumplir años no me ha supuesto nunca una alegría, pero esta vez me esta entristeciendo más de lo normal. Soy al único al que le suena muy mayor, o es el rollo de estar trabajando y estar apunto de empezar una nueva etapa.

Los 23 finalmente no han estado mal, sobretodo si tenemos en cuenta como acabaron los 22, con mis problemas personales etc… Este año ha sido más estable, y de alguna forma profesionalmente he ido recogiendo frutos, y personalmente he conocido nuevas personas que me han ido devolviendo la sonrisa poco a poco.
Que espero de este año? Bueno, para empezar espero poder incorporarme sin problemas de visados o administrativos a Stanford, eso ya sería un paso, y el segundo, conocer gente allí que hagan que no me sienta solo. Creo que con esas dos cosas, además de salud para mi familia y amigos me conformaría.

Se me puede acusar de no pararme a pensar hacia donde estoy yendo, pero si me detuviera habría tantas cosas que nunca vería… Gente por conocer, lugares por visitar, experiencias por vivir, y sin embargo, ningún destino , tan solo intentar disfrutar del camino. Sé que volveré a España, tal vez dentro de un par de años, tal vez dentro de más, no se donde me quedaré mientras tanto, pero lo que es seguro es que a todos los que sois mis amigos, os lo iré contando. Y al final esta la soledad del viajero, bueno, tendré que aprender a ponerle remedio hasta que pose el culo en algun sitio. Ya sufrí mucho una vez como para pasar por eso de nuevo.

Es bonito conocer gente nueva, incluso para gente que le cuesta coger confianza como a mí, y que le cuesta mantener el contacto con aquellos con los que no tiene mucha confianza, y sin embargo, la gente importante siempre esta ahí. A la mejor gente del mundo y algun@s más se que no los perderé, que siempre estarán ahí, pero cuanto los voy a echar de menos… Reirme con Patrick, charrar durante horas con Vicente, vacilar con Nacho, discutir con Felipe, escuchar a Ivana, cotillear con Carol, abrazar a Ana, partirme con Lolita, bromear con Mei, y… bueno, hablar con aquella que voy a nombrar por primera vez en este blog, Vane.
Os echo de menos y aun no me he ido.

Ya son las 0:29, ya tengo 24 años. Me acaba de llamar Patrick desde Italia. Gracias, a ti especialmente Patrick porque siempre me apoyas cuando más lo necesito.

3 comments:

Nacho said...

Sorpreeeeesaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!

Anonymous said...

Se llamaba Alain Delon
El viajero que quiso enseñarme a besar
En la Gare d´Austerlitz.
Primavera de un amor,
Amarillo y fugaz como el sol del veranillo de San Martín.
Hay quien dice que fui yo
la primera en olvidar,
Cuando en un si bemol de Jacques Brel
Me perdí "dans le port d´Amsterdam."
En la fatua Nueva York
da más sombra que los limoneros
La estatua de la Libertad.
Pero en Desolation Row,
las sirenas de los petroleros,
no dejan reír ni volar.
Y en el coro de Babel,
desafina un español.
No hay más ley que la ley del tesoro en las minas del rey Salomón.
Desafiando el oleaje
Sin timón ni timonel,
Por mis sueños va ligero de equipaje sobre un cascarón de nuez
Mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
De un pasado bucanero
de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.

Y COMO HUIR CUANDO NO KEDAN ISLAS PARA NAUFRAGAR,
Al país donde los sabios
Se retiran del agravio
de buscar labios
Que sacan de quicio.
Mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios
De los peces de ciudad,
Que perdieron las agallas
En un banco de morralla.
Que nadan por no llorar.

El Dorado era un champú,
La virtud unos brazos en cruz,
El pecado una página web.
En Macondo comprendí
Que al lugar donde has sido feliz
No debieras tratar de volver.
Cuando en vuelo regular,
Surqué el cielo de Madrid,
Me esperaban dos pies en el suelo
Que no se acordaban de mí.

Desafiando el oleaje
Sin timón ni timonel
Por mis sueños va ligero de equipaje
Sobre un cascarón de nuez
Mi corazón de viaje,
Luciendo los tatuajes
De un pasado bucanero
De un velero al abordaje,
De un no te quiero querer.
Y cómo huir
Cuando no quedan islas para naufragar
Al país donde los sabios
Se retiran del agravio
De buscar labios
Que sacan de quicio.
Mentiras que ganan juicios tan sumarios
Que envilecen el cristal de los acuarios
De los peces de ciudad,
Que perdieron las agallas
En un banco de morralla.
En una playa sin mar.

Vane..

Meg said...

Madre mía, ¡24 años!
Parafraseando un anuncio, no pesan los años, sino las ganas de vivir que tengas. Cuanto más ganas, más ligero (y tú pareces serlo mucho).

Te pongo un trocito de otra canción de Los Piratas, a mí me hizo darme cuenta de lo que había que esperar de la vida:
"Y como le podría yo explicar
que la pena dura tanto
como quieras tú seguir llorando..."
Mi coco, Los Piratas