Friday, July 01, 2005

Una semana en CASA Division Espacio

Ha sido mi primera semana trabajando en una empresa privada. Era algo que me apetecía bastante como primer bautizo en este mundillo para ver si me atraía más o menos que las instituciones donde había estado (universidades y ESTEC).

El complejo de CASA al que fui no es el principal, que esta en Getafe, sino uno secundario dedicado principalmente a la division espacio que Aun así es bastante grande, con 5 o 6 edificios y una nave industrial para la construcción de grandes piezas.

Como el tema de las cámaras esta muy controlado, no os puedo enseñar fotos del complejo, así que deberéis imaginarlo, justo en frente de la pista de aterrizaje, con aviones pasando a 40 m de altura cada 5 minutos, y muchas áreas de césped.

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Lo primero que no me gustó de allí es el horario que llevan la mayoría de los trabajadores. Entran a las 7 de la mañana, comen sobre la 13 y salen a las 16. Muchos defienden este horario porque dicen que así aprovechan mejor la tarde, pero yo creo que si me tuviera que levantar todos los dias a las 5:50, cuando llegará a casa solo querría echarme la siesta, y luego acostarme pronto. Gracias a Dios conmigo tuvieron un poco de consideración y me dejaban llegar a las 8:30, y salir a las 18.

En cuanto a dotación, hay que reconocer que están bastante bien dotados en todo lo que es instrumentación, analizadores de redes etc… si bien no tanto como lo que había disponible en ESTEC.

De las cosas más impresionantes del centro era la nave industrial. Allí construyen varios anillos de interfaz del Arianne 5, enormes anillos de varios metros de diámetro. También hacen buena parte de los cables que se usarán luego en los lanzadores, para lo que tienen una serie de maquinas especiales, más concretamente unos cilindros para liarlos y meterlo luego en un enorme autoclave a temperatura controlada.

En toda la División Espacio se reflejaba el contrato de 68 millones de euros que la ESA firmó con CASA para la construcción de MIRAS de SMOS. Por todos lados, postres, moldes de las diferentes partes, prototipos, partes no usadas. Se nota que una inyección de capital así conlleva mucho trabajo, y también, por que negarlo mucha propaganda.

El laboratorio donde he estado trabajando suele usarse para temas de óptica. Si bien esta vez estaba casi por completo ocupado por el prototipo de MIRAS con el que estamos trabajando en el MDPP-3 (MIRAS Demonstrator Pilot Project 3). Se trataba de una sala blanca, con su grua para mover objetos pesados, y justo en medio de la sala, el prototipo. La razón para que este allí es que la encargada del proyecto es la directora de ese laboratorio, una física con bastante experiencia en interferometría óptica que lleva en CASA ya 16 años.

La verdad es que el prototipo esta quedando muy bien, estoy seguro que con el se van a hacer medidas mucho mejores de la que hice yo en la ESA. Con este prototipo primero harán medidas en la cámara anecoica de la UPC en Barcelona, luego se harán medidas del cielo al aire libre cerca del delta del Ebro, y finalmente se montará en un avión y se harán medidas del mar en Finlandia.

Durante la semana tuvimos bastante mala suerte, y varias cosas salieron mal, de manera que la semana que viene volveré a ir a Madrid, ya con el equipo funcionando bien. A raíz de estos problemas pude comprobar como reaccionan las diferentes instituciones de un proyecto grande cuando las cosas se tuercen, y lo cierto es que no me gusto mucho.
Una de mis principales conclusiones de esta semana es que es importante reducir tanto como sea posible el número de miembros de un proyecto y la interacción entre ellos, pues tiende a hacer las cosas ineficientes y de peor calidad. Además, comprobé algo que no me gusto mucho, y es que para las empresas que participan en estos proyectos lo único importante es que su parte este acabada para cumplir el contrato, y no el bien del proyecto en general. Esta es una de las razones por las que creo que un número pequeño de participantes garantiza una mayor calidad del proyecto.

Por otro lado, el mito que extendían los “contractor” (contratados externos) en ESTEC de que en la empresa privada se curraba más es completamente falso. Ni se trabaja más ni es más eficiente, sin contar con que el personal esta mucho menos motivado al tratarse de proyectos externos de la empresa.

En cambio de las cosas que sí me gustó de la empresa privada era la variedad de los trabajos que podías acabar haciendo, pues conforme terminaba un proyecto pasabas a otro lo cual permite que el trabajo no se vuelva monótono y repetitivo.

La semana que viene vuelvo a ir a Madrid, espero poder hacer bien mi trabajo, y quedar con los amigos de Madrid para no aburrirme demasiado.
Ya os contaré,
Un abrazo!

1 comments:

Meg said...

En la revista "National Geographic" del mes de Junio, en la edición española hay un reportaje muy interesantes sobre la predicción del tiempo y habla de medición de las temperaturas del mar a través de satélites, quizá te interese leerlo.