Friday, January 06, 2006

A los pijos no les gusta el jersey de Evo Morales

Como ya dije en su dia no me gusta usar traje, y mucho menos corbata. De hecho no me suele gustar usar camisa tampoco, y soy de los que cree que si la necesitas para ganarte el respeto es que tienes muy poco que ofrecer.

Yo no nací así, y ni siquiera me educó así mi padre quien usa camisas a diario y alguna vez incluso traje, así me han ido haciendo la derecha de la sociedad española con comentarios como los que han salido sobre el jersey de Evo Morales en "periodicos" como ABC o La Razón. Los recoge Escolar (probablemente mi blogger de información favorito) en el post A los pijos no les gusta el jersey de Evo Morales. Creo que algunos me entenderan más despues de leerlos:

"Un jersey así no lo usan ni los primos de Farruquito cuando van con la furgona al mercadillo. Un jersey así lo dan las catequistas en sus caridades y se lo tiran a la cara. Un jersey así no lo hay ni en las pilas de chalecos a euro el pelotazo de las oportunidades de Carrefour. Y con un jersey así, este indígena, con dos co...caínas, ha visitado a las más altas instancias, sin que nadie le tosa en esta España donde hasta mi portero tiene un jefe de protocolo. Aquí, que hasta vestimos de frac de guardarropía a Pareja Obregón para que miremos quién baila, ¿no hay quien le preste urgentemente un trajecito oscuro en condiciones al indígena Morales? No, al tío le gusta provocar. Cuanto más impresentable venga con el chaleco, en plan Otegui o alcalde de Marinaleda (otros de su tribu), más dinero le suelta ZP sin consultar con el Parlamento y más empresas españolas expropia en Bolivia.”

Antonio Burgos en ABC. Es difícil insultar a más gente en menos líneas. Visto en La Crispación. No es el único señorito maleducado.


“Además de condonarle la deuda, a Evo Morales hay que comprarle otro jersey. No porque el actual sea feo, que lo es, sino por higiene. (...) A Evo Morales hay que enseñarle un poco de urbanidad y buenas maneras. Y sólo en el caso de que considere innegociable su derecho a usar ese jersey, sólo en ese caso, hay que regalarle una caja de desodorantes. Por el bien de Bolivia”.

Alfonso Ussia en La Razón.


“Evo Morales ha venido a España con su jersey de lana gorda de indio cocalero y a uno le da la imagen de uno de esos niños pobres que enseñan en las postales de Unicef contándonos que se van a pasar la Navidad sin juguetes”.

Jorge Berlanga en La Razón.

2 comments:

Daniel said...

Amigo Pablo,

curioso el revuelo que se ha originado con el asuntillo del jersey. Teniendo en cuenta cómo empezó la historia (remontándonos a la broma telefónica de la COPE) este tipo está dando juego a los medios españoles.

En fín, mi opinión es que en la sociedad de hoy en día se deben aceptar ciertas normas y protocolos, a veces escritos y otras veces no escritos.

Y de la misma manera que uno no va a la boda de su hermana vestido de Superman, cuando álguien va a visitar al máximo representante internacional de un país que ejerce de anfitrión, debe adoptar una atuendo adecuado a la ocasión.

Pablo, siempre he estado de acuerdo en todos tus planteamientos, por ejemplo en el tema del vestuario para la feria de empleo, y compartu tus assumptions al respecto, pero en este caso creo que discrepo constructivamente :).

Por otro lado, dos de mis ídolos en el campo de los negocios y tecnología, Martín Varsavsky y Steve Jobs NO son muy habituales del traje y corbata (para nada :) ) y me parece genial esa mentalidad ingenieril Sillicon Valley.

Me gusta una entrada de Martín relacionada con este tema. Échale un vistazo!

Fmdo.: Daniel, geek aspirante a Berkeley-Haas MBA

Meg said...

Pues a mí tampoco me ha gustado. Si de verdad quería venir reinvindicativo, que hubiese elegido el típico poncho andino-boliviano. Mi jefe tiene uno (regalo de unos clientes) y es la caña, todo colorido y mucho más representativo de la nación que ha elegido a Evo Morales que el jersey canomori que se puso.

Respecto al protocolo, si al emir de Yemen que viene de visita a España se le permite acudir vestido de yemení y no de occidental, a los demás, lo mismo.