Tuesday, July 24, 2007

Patentes

Una patente es una serie de derechos que se establece sobre una invención, mayormente permite impedir que otros usen, vendan u ofrezcan la invención una vez patentada. Estos derechos se otorgan independientemente de que otra persona pudiera llegar a la misma invención de manera independiente, y por ello, para evitar situaciones monopolísticas, los derechos de las patentes tienen una duración limitada en el tiempo.

Como ingeniero, el sistema de patentes me favorece, si invento algo podré protegerlo de otros, y de hecho parte de mi trabajo consiste en obtener patentes para la empresa que me paga. Sin embargo, soy de la opinión de que el sistema de patentes es perjudicial para el conjunto de la sociedad.

En la wikipedia inglesa, existe una buena colección de argumentos a favor de las patentes.

El principal argumento a favor del sistema de patentes es que favorecen la investigación, ya que las empresas solo invertirían en I+D si pueden proteger su invención. Curiosamente este argumento es el que más suele convencer a grandes defensores del mercado libre, cuando, en mi opinión, la misma existencia del mercado libre garantiza la inversión en I+D.
Las compañías necesitan crear nuevos productos para poder mantener la diferenciación en el mercado, de manera que el incentivo a la investigación existe por la propia competencia en el mercado. La ausencia de patentes simplemente acortaría los ciclos, de manera que se verían cambios posiblemente más incrementales, pero también más frecuentes. Además, la rápida devaluación de las nuevas tecnologías permitiría un acceso más uniforme en la sociedad a las mismas. De hecho, la propia ley de patentes se ha ido modificando en el tiempo en este sentido, en EEUU empezó siendo 70 años, luego se cambió a 20 años, y ahora se estudia reducirla a 10 años.

Otro argumento es que el sistema de patentes garantiza que la tecnología estará disponible para todos cuando concluyan los derechos, ya que hay que hacerla pública, y que por tanto no se perderá. Sin embargo, yo creo que esto es una falacia, ya que al menos en EEUU existe la figura de "trade secret" (secreto comercial) que permite impedir que otros usen una tecnología desarrollada por ti siempre que no la desarrollen por su propia cuenta y tú no la hayas hecho pública. Esta figura es la que las empresas usan precisamente cuando no quieren dar pistas a los competidores, y no creen que otros puedan desarrollar la tecnología por su cuenta. La principal razón que tienen las compañías para patentar algo es porque saben que otro puede desarrollar esa misma tecnología por su cuenta más adelante.

Finalmente, esta el argumento de la defensa del inventor. Es muy tentador pensar que el sistema de patentes protegerá al inventor individual de la gran empresa que pretende copiarle. Sin embargo, hay dos factores que se deben tener en cuenta, primero de todo, si alguien "inventa" algo, pero no puede desarrollarlo por sí mismo, excluir a otros de hacerlo no beneficia al conjunto de la sociedad; segundo, la patente no solo protege contra la "copia" sino que también excluye a aquellos que lleguen a la misma invención de manera independiente (es más, pueden incluso denunciarte por usar algo que tu mismo has construido por tu cuenta si alguien lo había inventado antes).

Por supuesto, hay muchas excepciones, y yo mismo me he alegrado algunas veces en que el sistema de patentes ha protegido al más débil o a aquellos que se aprovechan del esfuerzo de otros, pero por norma general, me parece que los perjuicios causados superan con creces los beneficios, y todo esto sin hablar de los daños causados por las farmacéuticas a aquellos países del tercer mundo que no tienen acceso a ciertos medicamentos.

Me gustaría escuchar otras opiniones sobre este tema, así que os paso el testigo en los comentarios (o en vuestros blogs!)

Actualización: Menéa esta historia si te apetece! ;-P

11 comments:

Thanatos said...

A mi me parece que el primer criterio que has expuesto de los pro-patente es bastante sólido.

Si yo invierto 10 en I+D necesito rentabilizar dicha inversión. Naturalmente, como creador tengo una ventaja competitiva derivada de la anticipación, no obstante esta ventaja ha de ser suficiente para amortizar costes.

En el estado de la tecnología actual, los plazos de respuesta y reacción se han acortado ostensiblemente. Ello provoca que en la mayoría de casos no tendre tiempo de amortizar mi inversión de 10 ya que en breve tendré un competidor que haya "copiado" mi invención. A efectos prácticos, yo habré invertido 20 en el lanzamiento de un producto y mi competidor 10 u 11 en función de la complejidad del producto. Es decir, yo como inversor en I+D pierdo rentabilidad como empresa.

Por otro lado florecería una empresa de reacción, especializada en la asimilación de los conocimientos libres. Empresas que no necesitarán innovar para ser rentables y que con un bajo coste obtendrían grandes beneficios. Esto paralizaría la dinámica de innovación, no creo que la fomentara.

Obviamente no son más que criterios económicos, si nos ceñimos a otros éticos o morales, el tema puede ser muy sangrante, como bien has expuesto sobre el sector farmaceutico.

Meg said...

Las oficinas de patentes se idearon en el S. XIX para proteger a los inventores y sus creaciones que asombraban a todo el mundo (el motor de vapor, el de gasolina, cosas así).

Esa primera fase, de protección del inventor, tenía su razón de ser, su magia, su lucha idealista.

Pero no nos engañemos, actualmente la protección al que investiga, desarrolla e inventa no se la da la patente, porque no aparece una persona como creadora de la misma. No hace falta irse muy lejos, en el seno de una entidad de crédito murciana, uno de sus informáticos ideó un nuevo programa para agilizar un tipo de transacción con otras entidades de crédito distintas y la patente la registró la empresa. Es cierto que hizo gran parte del trabajo en su lugar de trabajo en la empresa, que empleó material de la empresa, pero también es cierto que seguía trabajando en el programa y en el proyecto en casa, en sus horas libres, en sus vacaciones. Al final, su empresa le dio una miserable remuneración, mientras que los beneficios que ha obtenido vendiendo ese programa a otras entidades de crédito españolas y portuguesas han sido mucho mayores.

Actualmente, en este mundo globalizado, la protección jurídica de las patentes y de los "trade secrets" es excesiva, ya que la tecnología, muchas veces, avanza mucho más rápido que la protección y la amortización de la investigación y del desarrollo, quedando obsoleta.

No digo con esto que abogue por una liberalización de las patentes, sino por una flexibilidad de la protección jurídica, porque no es lo mismo patentar un tipo de tapadera para un bote de especias que un nuevo motor centrifugador para un laboratorio médico o, más importante incluso, la vacuna contra la malaria.

factoria7gritos said...

Te recomiendo leer lo que David de Ugarte plantea sobre las patentes.

Saludos!

Cybrid said...

Personalmente pienso como tu, el sistema de patentes actual aparte de no beneficiar al conjunto de la sociedad, está bastante podrido por dentro. Cómo se dijo en una película: "El conocmiento humano, pertenece al mundo; como shakespeare o la aspirina" ;)

Rikel said...

Mi experiencia reciente es que unos americanos tienen una patente de algo "parecido" al sistema que hemos ideado y queremos desarrollar en mi trabajo, pero ellos no lo desarrollan ni lo consideran línea de negocio, pero eso sí, la patente está ahí para que en cualquier momento nos digan "eee, men, what are you doing over there???"

Thanatos said...

"Te recomiendo leer lo que David de Ugarte plantea sobre las patentes"

La idea, similar a la que expone Pablo ofrece una lógica de mercado que considero en cierta forma algo idílica. La ventaja de la innovación por impacto en el mercado en la que se basa el artículo puede compensar a las grandes empresas, que también son las que normalmente han invertido más en I+D, pero no queda tan claro en el otro sentido. Una creación de una pequeña empresa puede ser explotada y su impacto asumido por su marca, mucho más potente y por lo tanto, de confianza.

Ejemplos como el tradicional vampirismo de Microsoft creo que pueden ser válidos.

KikoLlan said...

Aunque no tengo certeza, creo recordar que un empresa que no explota su patente pierde derechos sobre la misma. En particular, creo que si tu te ofreces a explotar SU patente, tiene la obligación de llegar a un acuerdo contigo (no parece sencillo, pero creo que la cosa funcionaba así).

En cualquier caso, es uno de los temas polémicos del mundo de la investigación. Por un lado, parece razonable proteger las inversiones en I+D, sobretodo aquellas que pueden clonarse de forma sencilla. Por otro, parece evidente que la defensa de este derecho no debería ser un freno a "bienestar común" (véase el caso de la industria farmacéutica).

Aunque he reflexionado al respecto de vez en cuando, no tengo una postura oficial :-)

Pablo said...

Kikollan,

Hasta donde yo se ese no es el caso en EEUU, esto es, no hay ninguna obligación de llegar a un acuerdo si tu no explotas la patente, y es más varias farmaceuticas poseen patentes que no explotan (porque no las consideran lo bastante beneficiosas) y sí que impiden a otros explotarlas.

Thanatos,
Creo que es bastante más dificil de lo que tu planteas entrar en números sobre la supervivencia del I+D en un escenario sin patentes. Desde luego, la investigación cambiaría, nadie acometería proyectos de 5 o 10 años, pero eso no implica que no se pueda llegar a resultados similares (o mejores) mediante mejoras incrementales, y todo esto sin contar con que no todo es especialmente fácil de copiar, la ventaja del primero posiblemente pueda sostenerse un par de años en muchos productos que sean realmente revolucionarios. En cualquiera de los casos, el propio mercado fomenta la aparición de nuevos productos, de manera que no se pierde ese camino, mientras que sí que se facilita el acceso a la tecnología a más gente ¿no?

Thanatos said...

Pablo, entonces qué medidas propones para proteger a la pequeña empresa.

Imagina que una pequeña empresa española inventa un mouse con determinada ergonomía que protege los tubos metacarpianos. Microsoft, por decir algo, está avizor y lo duplica en mayor o menor tiempo. ¿A quién crees que comprara la universidad de Standford los mouse? A hermanos Martínez o a Microsoft?

Creo que estas medidas beneficiarían a las grandes empresas sobre las pequeñas. Algo que, por otro lado, encanta a la economía norteamericana.

RoboLoves said...

Tema complejo este de las patentes.
Una de las condiciones que se debe cumplir a cambio del monopolio que otroga un estado al titular de una patente, es que ésta debe ser pública, pero no desde la fecha de caducidad de la misma, sino que lo es a partir (más o menos) de los 18 meses desde la solicitud de la patente (en estos meses la patente se examina en la oficina correspondiente). Uséase, que el secreto y el sistema de patentes son excluyentes. Esto permite a otros, conocer las invencines que se están patentando ahora y por lo tanto progresar y orientar sus investigaciones a partir de lo anteior, aunque eso sí no puedan explotarlas. Hay verdaderos profesionales que se dedican a husmear en las bases de datos de patentes, para centrar esfuerzos en campos de investigación que ni siquiera se habían planteado. (vigilancia tecnológica lo llaman algunos).
El tema de las invenciones laborales, está regulado, por lo menos en España en la ley 11/86 de patentes. Los inventores siempre aparecerán en el título de la patente (es un derecho moral, y si la empresa se lo pasa por el forro, le puede caer el paquete con lacito y todo, sobre todo en USA), auque la titularidad de la misma corresponda a la entidad que los contrata. ( a mí, esto me parece bastante razonable en el caso de invenciones laborales, auque efectivamente existan casos en los que habría mirarlo con lupa). De todas formas,estas consideraciones ya se están empezando a puntualizar en las cláusulas de los contratos que firmamos cuando nos contratan. (seguramente los que trabajen en IDi esto lo tendrán clausulado).

En España, efectivamente la ley viene a decir que la explotación de una patente es obligatoria (aunque esto a efectos prácticos, se quede en aguas de borrajas, debido a que en ocasiones los titulares no encuentran posibles licenciatarios. ). Pero lo que no se permite explícitamente, es el secuestro de patentes, pues el titular se atiene a otorgar licencias obligatorias forzado por el estado a petición de los posibles licenciatarios interesados en la tecnología patentada, o a explotarla por sí mismo de una vez por todas.
Además, curiosamente un estado puede OBLIGAR al titular de una patente a que éste le otorgue una licencia en condiciones poco favorables para el titular, y en casos de “fuerza mayor”. Ha ocurrido hace poco en Brasil, con un medicamento (antisida, creo recordar) patentado por una farmacéutica y que pretendía comercializarlo a un precio inalcanzable para el estado, y para la población a que debía comprarlo. El estado le dijo “esta licencia de patente es pa mí ¿a que sí?”
Por otra parte, una de las condiciones para obtener una patente (entre otras), es la aplicación industrial de la invención. ¿Entonces, si alguien patenta algo, yo no puedo explotarlo a título individual? SI ¿Cómo dice? Le digo que sí, hágalo de una vez maldito¡¡. El ámbito de las patente sólo se aplica al ámbito industrial y comercial pero no al individual. (otra cosa es que nosotros en casa seamos capaces de aplicar el rayo láser de alta potencia para la producción de ese chisme que tanto nos gusta y que sin embargo está patentado).

Me gustaría apuntar también, que los títulos de patente no son inmutables durante su vigencia. El que decide la validez de una patente, siempre va a ser el señor juez. Yo puedo haberme gastado la pasta en la obtención de un título, que si alguien me lleva a juicio y lo pierdo, me quedo sin protección. Digo esto porque el asunto se trasforma en un arma de doble filo. Si una gran compañía patenta un producto que un pequeño laboratorio había inventado antes (ni siquiera hace falta que lo tuviera patentado, solo debe demostrar que lo había inventado), el juez sin ninguna duda va a declarar nula dicha patente por falta de novedad. Si una gran compañía tiene patentado un producto y yo patento algo parecido pero no igual…(al juzgado a ver que pasa. Y hay casos en los que ambos se fueron con su título debajo del brazo). En el sistema de patentes hay enormes triquiñuelas, y palos para todo el mundo gracias a los letrados.

Sí que es cierto que las oficinas de patentes deberían restringir más la concesión de títulos y hacer un examen previo extensísimo de la novedad, actividad inventiva y aplicación industrial de las invenciones. Se evitaría la inundación de inventos chorras protegidos por patente, que para mí son los que verdaderamente suponen un freno a los investigadores, que deben analizar todos estos títulos, que también pertenecen al estado de la técnica. (curiosamente en Europa, hay un porrón de líneas de investigación (con sus millones de euros aparejados) sobre tecnología que ya esta patentada [y por lo tanto inventada y publicada], y en muchas ocasiones por la propia compañía o institución¡¡¡¡

No os quiero aburrir más, siento bastante el ladrillo que os acabo de poner, (lo siento Pablo) aunque se quedan cosas en el tintero (Patentes dependientes, licencias cruzadas, el ámbito regional de validez de una patente con todas sus implicaciones, las inexistencia de patentes de software en europa .). El asunto de las patentes es complejo y con muchos matices, y no deja de evolucionar. Si es un freno para el progreso es un tema muy elevado que me deja exhausto sólo de arañarlo cuan gato arrimado a sofá.

bacua said...

Yo creo que no todo es patentable.
Partiendo de ese principio puedo entender que una empresa que ha investigado 10 años en desarrollar una vacuna o un medicamento tenga la necesidad de rentabilizar el proyecto de investigación. Lo que no puedo entender es que el gobierno de los EEUU le de la razón a empresas como Monsanto que patentan semillas y obligan a los agricultores a pagarles sus derechos aunque ellos no las hayan comprado, simplemente han llegado a sus tierras por polinización.
Así que es un tema duro, y hay que tener mucho ojo con actitudes oportunistas que para mí no deben de estar en el mismo paraguas legal y jurídico que las patentes de investigación.

Un saludo Pablo.