Tuesday, July 31, 2007

Subsidios o Normativas

La implantación de nuevas tecnologías suele tener asociado una serie de costes, que en algunos casos, solo son amortizables a largo plazo, o bien no son amortizables por quien los asume. Por esta razón, cuando un gobierno considera que cierta tecnología debe de ser usada por las empresas o la población porque cree que a largo plazo va a beneficiar al conjunto de la sociedad, tiene dos formas de conseguirlo: una es crear subsidios para cubrir los costes adicionales, y otra es crear normativas que obliguen a las empresas a asumir dichos costes.

Las diferencias entre ambos métodos es quien paga los gastos: los contribuyentes o solo los clientes, como de rápido es cada uno de los métodos, y que penetración consigue en el mercado.

Algunos ejemplos de tecnologías introducidas mediante normativas son: la gasolina sin plomo, los cinturones de seguridad traseros, en su dia la tarifa plana, la televisión digital terrestre, los calentadores de agua solares de los nuevos edificios, y algunas tecnologías para la reducción de la contaminación de las industrias.

Ejemplos de tecnologías introducidas mediante subsidios podrían ser la energía eólica (y las otras renovables), la renovación del parque móvil, todas las tecnologías de aeronautica, y supongo que los impuestos sobre la gasolina podríamos considerarlo un subsidio negativo para los coches ineficientes.

Decidir cual es la mejor forma no es nada sencillo. Uno podría pensar que lo mejor es siempre usar normativas, para que solo los clientes paguen esos costes, sin embargo, en el caso de los bienes de interes general como agua o electricidad, sería injusto que pagaran igual ricos y pobres.

Las normativas ademas no siempre aseguran el éxito en cuanto a penetración o rapidez en contra de lo que pueda parecer. Existen algunos buenos ejemplos que muestran que pueden acabar siendo más lentas e ineficientes. Por ejemplo, la instauración de la TDT, un quebradero de cabeza para todos los gobiernos del mundo. Se decidió hacer mediante normativa: se vendió el espectro y se obligó a dar cierta cobertura antes de cierta fecha. Se estableció que entonces se haría el apagón analógico. En este caso (y esto es raro) las empresas cumplieron, pero resulta que los ciudadanos no, la penetración de los receptores digitales sigue siendo baja, y no hay gobierno con huevos para dejar a la gente sin televisión.
Otro ejemplo es la normativa que hizo en los 90 la California Air Resources Board para introducir los coches eléctricos. En este caso, la CARB fijó objetivos ambiciosos, tal vez demasiado, estableciendo una cuota de mercado mínima para cada año, los fabricantes se asustaron al pensar que para alcanzar esas cuotas tendrían que vender los coches eléctricos sin practicamente margen de beneficios, o e perdidas (y recuperar beneficios subiendo el precio de los otros coches), de manera que la oposición fue atroz, y finalmente consiguieron que se eliminara esa ley. En este caso, las empresas simplemente no cumplieron, y aunque parezca que el gobierno siempre puede forzar, lo cierto es que, mal que me pese, ningun gobierno quiere asumir el hecho de que suban los precios de todos los otros coches, o de que alguna empresa deje de vender en California.
Un último ejemplo es el de las licencias 3G en España. Se vendieron, y se hizo una normativa obligando a la instalación. Pero resulta que eso fue poco antes de que se hundiera el mercado, las empresas no quisieron instalar, y por no querer, ni siquiera querían pagar lo acordado. El gobierno tenía la disyuntiva de retirar las licencias vendidas, y que la instalación no se hiciera, o cambiar las reglas y dar más tiempo. En este caso, Aznar no solo dió más tiempo, sino que decidió devolver la mayor parte del dinero que las operadoras habían pagado por las licencias. A mi personalmente me benefició porque ese movimiento mejoró la salud de las operadoras en España, pero el beneficio final para la sociedad es cuestionable.

Por otro lado el tema de los subsidios simplemente trata de conseguir que la tecnología sea competitiva compensando al menos parte de los costes de instauración. El problema es que para empezar lo pagamos todos, de manera que si la población no lo percibe como algo de interés general, los subsidios son sencillamente injustos. Ademas, la implantación se vuelve muy lenta, ya que es dificil conseguir que la tecnología sea competitiva al principio, y aun más dificil modificar las dinámicas de mercado establecidas. Y finalmente, es casi seguro que la implantación estará muy por debajo del 100% (o acaso conoceís muchas tecnologías que ostenten cuotas de mercado del 100%).

Posiblemente, este último sea un criterio clave a la hora de elegir que camino tomar. Si se desea una implantación total en algun momento habrá que pasar por normativas. Si en cambio se desea una mezcla, proporcionar subsidios puede ser una buena forma de subsanar el bache inicial. Otro criterio es el interés general, si hablamos de un bien básico, el estado del bienestar tiene la obligación de garantizar el acceso a todos los niveles socioeconómicos.

Finalmente, la creación de normativas requiere cierta inteligencia y sentido comun por parte de los gobiernos, cosa que al parecer escasea bastante. Me resulta evidente que cuando hace 10 años se decidió la implantación de la TDT se debería haber obligado a todos los fabricantes de televisiones a venderlas con capacidad para recibir TDT, tal y como se hizo con los coches y los catalizadores para la sin plomo, de manera que el mercado aumentara de manera natural. Sin embargo, aquí seguimos en el 2007, sin apagón analógico, y ya veremos si se atreven a hacerlo en el 2010 como esta previsto.

2 comments:

Thanatos said...

No sé si conoces el caso de uno de los puesblos con mayor renta per capita de España, el municipio aragonés de La Muela.

A finales de los 80 el pueblo, situado en una de las zonas más pobres de Aragón, aceptó la implantación de un parque eólico subvencionado. Los vecinos se acogieron y a día de hoy ya se explota la electricidad de más de 500 aerogeneradores.

Como resultado, el ayuntamiento recibe unos ingentes beneficios por parte de la empresa explotadora. Hace pocos años el ayuntamiento le pagó a todo el pueblo un viaje de vacaciones a Brasil.

Gilithunic said...

Pues yo veo dificil el tema de la TDT es España pero más que por la falta de penetración por falta de cobertura. Porque solo quedan tres años y quedan muchos pueblos que todavía no tienen cobertura TDT. Y si realmente las empresas quisieran que el 3G tuviese mayor uso lo que harían sería bajar los precios prohibitivos que tienen