Sunday, October 07, 2007

La derecha española no es ni monárquica ni republicana: sólo oportunista

Es difícil encontrar un lugar donde el sentimiento patriótico sea tan intenso como en Estados Unidos. Sin embargo, allí no es un delito pegar fuego al principal símbolo nacional: la bandera de las barras y estrellas. En el país más patriotero del mundo, este tipo de protesta no sólo no conlleva ninguna sanción sino que es completamente legal. En 1989, una sentencia de la Corte Suprema anuló una condena de doce meses de cárcel a un manifestante comunista: Gregory Lee Johnson. Sus abogados dejaron claro que una cosa es quemar un símbolo y otra muy distinta quemar lo que representa.

Cinco años antes, en 1984, Johnson había quemado en público una bandera estadounidense como protesta por la política de Ronald Reagan. “Escupo sobre América”, fue su frase para la historia. El estado de Texas lo encarceló, pero el Supremo consideró que la libertad de expresión estaba por encima de cualquier símbolo. La sentencia sentó jurisprudencia y obligó a todos los estados de la unión a eliminar las leyes contra la quema de banderas, unas prohibiciones que habían nacido con las protestas por la guerra de Vietnam.

Desde la sentencia del caso Johnson, los conservadores estadounidenses han hecho de este tema su propia bandera populista. En numerosas ocasiones han llevado al Senado una enmienda constitucional que permita castigar con la cárcel a los que quemen la bandera. De momento, siempre han perdido la votación y lo tienen difícil: hace falta una mayoría de dos tercios para modificar la Constitución.

En España, arreglar el problema de la quema de símbolos reales es mucho más sencillo. La excepcional defensa del honor de la familia real no se sustenta en la Constitución sino en el artículo 491 del Código Penal. Y no hace falta más que una mayoría simple para modificarlo, para que al menos en eso todos seamos iguales ante la ley y no haya un honor de primera para la sangre azul y un honor de segunda para el resto. Ni siquiera hay que meterse en reformas legales: de momento, al Gobierno le bastaría con pedir algo de moderación a una Fiscalía que, con su política de mano dura forzada por el interesado escándalo de la derecha, ha convertido unas protestas anecdóticas en todo un incendio republicano.

Si la estabilidad de la monarquía española depende de un mechero, muy mal le irá al rey. Siempre que haya medios de comunicación que amplifiquen las protestas, habrá al otro lado quien pegue fuego a la foto. Los mismos que se escandalizan son los que avivan el incendio.

Las protestas vienen bien para recuperar otra vez el ‘España se rompe’, ese viejo éxito de los creadores de otras cintas de catástrofes como ‘La rendición de Navarra’ o ‘La mochila del 11-M’. La derecha española no es ni monárquica ni republicana: sólo oportunista. El rey es un simple accidente geográfico en el camino hacia La Moncloa. Un día se le maltrata y al siguiente se le utiliza como un símbolo más de esa colección -el himno, la bandera, la canción de ‘libertad sin ira’- que se quiere apropiar la derecha.

Los mismos obispos que ruegan a los feligreses oraciones por el pobre monarca, “que tan mal está siendo tratado”, son después los que amparan desde su radio los mayores ataques contra la Corona, los incendios más graves. Gran parte de la culpa, otra vez, es de la Fiscalía, que no aplica el mismo rasero. Pegar fuego a una foto es un delito, acusar al rey de cómplice de un golpe de estado por firmar el Estatut catalán es libertad de expresión. Un chiste verde sobre los príncipes merece el secuestro de una revista. Llamarle “subnormal genético”, como hizo Ynestrillas, es sólo un calentón.

La estrategia no cambia, no lo ha hecho en los últimos tres años. Primero se profetiza el desastre y después se ponen los medios para que la profecía se cumpla. Esta semana, Zapatero se verá más con el rey que con Sonsoles: tiene con él cuatro citas en tres días. Ni con esas evitará que el próximo 12 de octubre se convierta en una pitada pepera por no defender al rey del fuego amigo de la derecha.

Hay una parte positiva: al menos ya no hablan de ETA.


[Lo escribió Ignacio Escolar]

Tiene razón Jaume d'Urgell, el sistema no esta preparado para tener presos por delitos de opinión. Los ataques a la monarquía, no son ataques a la democracia, sino en todo caso actos de defensa ante el tumor que instalaron en España los herederos del régimen.

No hace falta ser independentista para oponerse a la monarquia. Las protestas ya se han extendido a Madrid, y se seguiran extendiendo mientras los medios se hagan eco, y la justicia siga actuando contra quienes queman fotos del rey, o secuestrando revistas por hacer una caricatura de los principes.

Arsenio Escolar, publicaba en su blog una curiosa conversación con un alto cargo del gobierno se quejaba de como los medios de derechas atacaban a la casa real mientras el PP se manifestaba acusando al gobierno de no defenderla.

Mientras, en el otro lado de la galaxia, algunos nos quejamos de los ataques de la fiscalia a la libertad de expresión mientras nos duele que se equipare el movimiento republicano con los independentistas. No estan todos los que son, ni son todos los que estan.

¿Qué van a hacer? ¿Van a encarcelar a todos los que quemen la imagen del rey? Van a tener que ampliar las carceles.

7 comments:

BamboKun said...

Creo que solo en España sucede el darle tanta importancia a este tema, y es más grave la censura de la libre expresión que proteger simbolos. Si es tan fácil llevar a cabo cambios en España, por que no se hacen?

Meg said...

En estos temas seguimos siendo unos mentecatos... Como dijo un conocido periodista monárquico (Jaime Peñafiel), "España no es monárquica, España es juancarlista". A muchos les gusta la figura del rey, les parece simpática y bonachona, pero a otros nos la trae al fresco el trabajo que haga, aunque nos molesta que se gaste el dinero de los españoles en gilipolleces, viajes a Rusia a matar osos borrachos y otras cuestiones varias.

En su momento, tras la muerte de Franco, las fuerzas políticas no tuvieron la suficiente valentía de continuar con el régimen legal establecido en 1931, la República, y perpetuaron una falacia legal inventada por el caudillo: que su sucesor fuera el actual rey. Y no es, como dice algunos, que es que los españoles lo votaron con la constitución de 1978, es que o se votaba esa constitución o había que hacerla de nuevo y el voto era Sí o No, no había matices del tipo de: "yo no quiero una monarquía parlamentaria, quiero una república".

No sé hacia dónde se dirige la Fiscalía con todo esto, ya que parece tener un efecto contraproducente al que quieren obtener: cuanto más detenciones por quemas de fotos reales, etc, más aparece el movimiento antimonárquico.

Anonymous said...

¡Viva España! ¡Viva el Rey!
¿Que esperabais? Soy monarquico, mis dos neuronas tan solo dan para repetir esloganes, que encima no son ni pegadizos.

Manda huevos said...

Yo creo que la monarquía sobra, pero sin embargo no me dedico a expresarlo quemando banderas ni fotos, al más puro estilo kale borroka.

Hace falta ser muy cortito de mente para que la única forma que se te ocurra de expresar un ideal o un sentimiento, sea haciendo el macarra y el salvaje.

No cuesta nada expresarse sin faltarle al respeto a nadie y de manera civilizada.

A ver si ahora resulta que nos va a parecer lo más normal del mundo quemar banderas y fotos. Por dios....

KikoLlan said...

No soy especialmente monárquico ni especialmente republicano, pero ciertamente tengo una visión radicalmente distinta a la vuestra.

Creo que los tres casos que se citan son diferentes:

i) Lo del jueves me parece absurdo. Ahí estamos de acuerdo. Otra cosa es que si la ley existe debería aplicarse. En cualquier caso, la ley sobra o esta mal aplicada. Me parece un caso de libertad de expresión evidente.

ii) La quema de la bandera no me parece tan respetable. La quema de símbolos es un poco medieval, y no me parece una expresión necesaria. Me parece legítimo opinar que eres independentista, anarquista o liberlista, pero en democracia no tienes necesidad de quemar nada para expresarte. De todas maneras, tengo mis dudas en cuanto a si debería ser ilegal o no.

iii) Por último: quemar en un acto público una imagen de una persona, sea rey o no, me parece punible. Manifestarte partidario de abolir la monarquía es obviamente legítimo --nadie lo cuestiona-- así que de nuevo, ¿cual es la necesidad de la quema? ¿que se pretende quemando la imagen? Desde luego no manifestar una opinión política, para eso hablas, escribes, o te afilias a una asociación... entonces ¿que?

En resumen, creo que la quema de símbolos en democracia no es algo que deba protegerse como una forma de libertad de expresión. Y mucho menos la quema de la foto de nadie. Me parece una acto bárbaro y violento y que solo puede generar indiferencia o más violencia. Expresa tus ideas, libremente. Y punto.

P.D. Como decía Arcadi Espada "La diferencia entre la portada de El Jueves y el auto de fe de Gerona se advierte a la perfección si se piensa en lo que habrían hecho unos y otros de haber podido acceder directamente a los originales." Evidentemente yo no se que hubieran hecho los segundos, pero la cuestión me inquieta.

Rikel said...

Yo creo que debe ser perfectamente legal quemar lo que quieras, siempre que sea tuyo, claro está.

Quemar una foto se puede penar como amenazas a la persona de la foto, y quemar cualquier cosa en la calle supongo que se puede penar por delincuencia o vandalismo.

De todas formas, yo creo que el único que se manifestaba directamente contra la monarquía fue el primero que la quemó y que detuvieron. Todo el resto de gente las queman como protesta de que detuviesen al tipo este (a parte de ir en contra de la monarquía).

Raúl said...

Teneis bastante parte de razón en el tema de libertades, pero en mi opinión como comentan, no es la forma... aunque no tendría que darsele tanta importancia.

Si fuera que una persona tuviera una demanda por x razón con alguien y se dedicara a quemar fotos en público de esta persona, la verdad es que su postura perdería bastante fuerza, fuera la que fuera... pues lo mismo.

Puedo entender las criticas a la monarquía... pero la verdad, es que es inocua... es cara, pero inocua. Yo lo veo como una especie de embajador especial... y con poderes. Si te pones a pensar, es peligroso el papel que puede llegar a desarrollar en la sociedad, pero cuando tuvo que hacer algo, por lo que me cuentan "mis mayores" por casa y he leido/oido por ahí, se portó y cumplió sobradamente defendiendo la democracia (23F).

Puedes verlo de muchas formas, y como en todo, opiniones respetables, como un embajador, como un lepidoptero social, como un anacronismo, como una costumbre (al hilo de los toros y de las fallas, en la vertiente cruel y cara respectivamente... y nadie o casi nadie se extraña de ambas... ) pero aún así me sorprende la gente que no tiene nada en que mejor que gastar su tiempo que en radicalizar su protesta antimonarquía... se me ocurren 1000 temas, asuntos o peligros más importante por los que protestar, seas de la ideología que seas.

Como en todo, ser radical de algo, es estar muy vacio en tu vida... y en esto incluyo a los radicales peperos, sociatas, etarras y antinacionalistas.

Por cierto Pablo, tu a veces pecas mucho de perdida de perspectiva, sobretodo, pero no únicamente, en temas políticos. Vale, es algo muy general, y que nos pasa a todos en cierta medida, pero tomátelo como crítica constructiva de un lector que disfruta de tu blog y te tiene envidia sana, y no, no me voy a poner a decirte ejemplos, solo es una pincelada... por si te sirviera.

Saludos.