Wednesday, October 31, 2007

Relatos de Halloween

Era verano, aunque él se helaba de frío bajo las sábanas. ¿Cómo era posible que hiciera tanto frío en agosto? El viento sopló por la ventana, y notó como le calaba hasta los huesos. Entreabrió los ojos, y pudo ver como su propia respiración se condensaba en el aire bajo la luz clara. Pero, ¿de donde venía aquella luz?, primero pensó que sería la luz de la luna por la ventana, entonces giro sobre la cama, y miró entre sus pestañas hacia el techo. Allí estaba aquella figura informe, emanando una tenue luz azulada, y en el centro, vio el rostro severo de su madre. Cerró los ojos instintivamente, y le vinieron a la cabeza todos los recuerdos del día anterior.
Su regreso a casa, andando por la calle, observando las casas de los vecinos. Vacías tal y como había previsto. Llevaba semanas planeándolo. Entró al jardín, abrió la puerta del sótano, chirrió estrepitosamente, sabía que nadie en la casa lo escucharía, su madre oía mal desde hace años, y sin embargo un escalofrío recorrió su espalda. Bajó las escaleras a oscuras, cada escalón crujió a su paso. Palpó la pared y encontró lo que buscaba, aquella hacha había estado allí desde que su padre muriera. La agarró con ambas manos y se dirigió hacia la casa. Recordó la muerte de su padre, desde entonces había odiado a su madre, jamás se había preocupado por él. Entró en la casa y subió las escaleras. El silencio reinaba en la casa. Se acercó a la habitación de su madre, la puerta estaba entreabierta, allí estaba ella, tumbada en la cama. Tensó su rostro y se acercó a grandes pasos a la cama, saltó encima y levantó el hacha. Su madre abrió los ojos, y le miró aterrorizada. Él se paralizó con el hacha en alto dudó un segundo hasta que recordó el féretro de su padre. Lanzó su hacha hacia abajo mientras su madre saltaba fuera de la cama. Falló, la cama se quebró en dos bajo la fuerza del hachazo. Su madre salió corriendo hacia la puerta, él sacó el hacha de las tablas de la cama y corrió tras ella. Aquella mujer, con más de 60 años más que correr trastabillaba a lo largo del corredor. Salió de la habitación corriendo tras ella y chocó con la pared de enfrente. Su madre gritaba mientras se acercaba a la escalera. Él se levantó del suelo cogió de nuevo el hacha y corrió con los ojos inyectados en sangre. Su madre corría por la escalera, cayó y rodó hasta abajo. Él empezó a bajar a saltos la escalera, y cuando quedaban 12 escalones saltó con el hacha en alto. El filo penetró en el cráneo de su madre, uno de sus ojos estalló bajo la presión, un grito ahogado apenas salió de su boca. Su cuerpo tembló. Él cayó al suelo de nuevo. Se levantó sacó el filo del hacha, levantó el hacha de nuevo, cerró con fuerza los ojos, apretó los dientes, tensó todos sus músculos, y acometió un hachazo, y otro, y otro mientras notaba como la sangre le salpicaba la cara.
Cuando abrió los ojos allí seguía aquella figura aquella figura azul, notó como un resplandor rojo iba creciendo en sus ojos, el frío desapareció y empezó a notar calor, mucho calor, su piel entró en ebullición y trató de gritar mientras su lengua se derretía en una masa sanguinolenta.
Había llegado la hora de su juicio.


Meg me ha propuesto escribir un relato de terror inventado para Halloween, y aquí os lo dejo. Animaros y escribir el vuestro. Dejad un link en los comentarios, si escribís alguno.

4 comments:

MJ said...

Pa miedo el terremoto, creo que hemos acordado...

Meg said...

Jeje, muy bueno, yo pongo el mío esta tarde, aunque no será tan terrorífico, más bien será de difuntos.

Diego Coluccio said...

Buenísimo Pablo!

Te paso el mío:

http://lacomunidad.elpais.com/diegocoluccio/2007/10/31/halloween-

Joaquim Curto Díaz said...

Hola,

Muy bueno el relato y, aprovechando que en España estamos de puente, yo también me he animado a escribir algo.

Aquí el link: Relatos y cuentos de Halloween