Sunday, November 09, 2008

Resultados de las elecciones estadounidenses 2008

El 4 de Noviembre del 2008 se hizo historia. No solo el primer presidente negro fue elegido en EEUU, sino que supuso el fin de la era Bush, y la perdida por parte de los neoconservadores de su principal caballo de batalla en el mundo.

El mundo entero se subió al carro del "Yes! we can" aliviados por ver que McCain no tendría la oportunidad de continuar con la política internacional de Bush. No han sido simplemente lideres felicitando a EEUU tanto de izquierdas como de derechas, han sido ciudadanos en las calles celebrando la victoria alrededor del planeta.



Estoy seguro de que Matt Harding debe estar orgulloso


Missouri aun no ha sido asignado oficialmente, pero probablemente, sus 11 representantes se los lleve McCain por menos de 6000 votos, así que yo se los voy a asignar, y paso a analizar los resultados de las predicciones que hice antes de las elecciones.

Barack Obama consiguió más de 65 millones de votos, convirtiéndose en el presidente que más votos ha recibido de la historia de EEUU. Sacó 6.5 puntos más que McCain, así que me quedé largo con los 8 puntos que predije. Esos 6.5 puntos convierten la derrota en voto popular en la mayor de los últimos 12 años y la segunda mayor de los últimos 20 años. Esos 65 millones de votos implica que el 21.5% del total de la población estadounidense voto por Obama, para que veáis la magnitud del evento, cuando Ronald Reagan ganó en 1984 todos los estados menos uno recibió el voto del 23% de la población, tan solo 1.5 puntos de diferencia.

Tal y como predije, McCain se quedó con menos de 200 votos electorales, y sufrió la mayor derrota de los últimos 12 años. De hecho, hacía muchos años que un candidato no concedía su derrota tan rápido en la noche electoral. La fiesta tomó las calles antes incluso de que los colegios electorales cerraran en California.

Tal y como predije los republicanos empezaron casi inmediatamente a llorar echándole las culpas a los medios de comunicación asegurando que en ellos se ha hablado un mayor porcentaje del tiempo de manera negativa de McCain que positiva. No solo resulta bastante patético, sino que se trata de una falacia intelectual, ya que presupone que todas las ideas merecen la misma consideración y que todos los candidatos han cometido los mismos errores. Una cobertura justa es tratar de la misma forma a los candidatos, no a sus ideas. Si hay ideas que merecen un mayor criticismo, este debe ejercerse y esa es la obligación de los periodistas. Lo que es peor, el partido republicano ha llevado acabo la mayor campaña negativa desde Nixon. Ni uno solo de sus anuncios electorales habla de propuestas propias, se han centrado exclusivamente en descalificar a Obama tildándolo de terrorista y socialista, aquellos que vierais el infomercial de Obama entenderéis la diferencia entre ambas campañas. Mientras en la campaña republicana seguían emitiendo anuncios de "Obama, too risky for America", en media hora de infomercial de Obama no se critico en ni un solo momento a McCain, se trataba de exponer sus políticas y el porqué estas serían positivas para la clase media en EEUU.

En lo que sí me equivoqué fue cuando predije que tardarían dos meses en echarle la culpa a Palin. De hecho, antes de que la campaña acabara ya había una autentica guerra civil en el partido republicano, y ahora están saliendo a la luz todas las criticas que los partidarios de McCain le daban off-the-record a los periodistas: desde que era incapaz de entender que África no era un país, no saber que países eran parte de la NAFTA, o cuando criticaban que "los paletos de Wasilla" arrasaran las boutiques en referencia a los 150.000 dólares que el partido se gastó en la ropa de Sarah Palin. Las criticas desde el partido republicano han sido tan fuertes que Sarah Palin tuvo que salir primero a decir que sentía mucho si había costado un solo voto a McCain, y más tarde a defenderse diciendo que los que le criticaban desde el anonimato del partido eran "cobardes poco profesionales".

Sinceramente, no me da pena. Después de actuar como perro sabueso en una campaña puramente negativa es justo que ahora pruebe de su propia medicina. Ya se sabe, cría cuervos y te sacaran los ojos. Palin debería pedir consejo a Rajoy, él tuvo el mismo problema con Losantos, se aprovechó de él y su séquito para acusar a Zapatero de terrorista, y cuando la campaña termino se volvió en su contra. Sin embargo, aunque no me da pena, sí que me parece injusto. Palin desde luego no ha ayudado a ganar votos, eso era evidente para cualquiera con dos dedos de frente desde una semana después de su elección, pero ella solo ha sido un ingrediente más en una receta para perder unas elecciones: Basar buena parte de tu programa en permanecer en una guerra a la que se opone la mayoría de la población, asegurar que necesitas ser educado en economía cuando se esta cuajando una crisis económica, basar tu política energética en perforar cuando tu país apenas tiene el 3% de las reservas mundiales y el precio del petróleo cae un 50% durante la campaña, hacer exclusivamente una campaña negativa sin convencer a nadie, y sí, finalmente elegir una vicepresidenta que se convirtió en el chiste nacional en tan solo una semana.

Afortunadamente, la campaña negativa no hizo mella entre los votantes, y solo las mentes más obtusas se guiaron en su voto por la campaña negativa. No se si se deberá al gran respeto que tienen los americanos a la figura del presidente, o al discurso de McCain concediendo la victoria o a que se haya sabido la guerra civil que se mantenía en el ticket republicano, pero una vez concluida la campaña electoral en menos de tres días el porcentaje de la población que tiene una visión favorable a Obama ha aumentado 10 puntos hasta el 70%, mientras que los que tienen una visión negativa se ha reducido en 11 puntos hasta el 25%. No es casualidad que estos porcentajes coincidan con gran precisión con los de la gente que aprueba y desaprueba la gestión de Bush, ya que son solo aquellos que consideran que Bush ha hecho un buen trabajo los que mantienen una visión negativa sobre Obama. Después de 8 años con el peor presidente que EEUU podía tener (y el que ha batido todos los records históricos de desaprobación), los americanos están listos para un cambio...
... y el resto del mundo también.

7 comments:

Anonymous said...

Desde la izquierda somos escépticos con los cambios que va a relaizar Obama. De momento presenta un plan para la clase media, y qué pasa con las trabajdores de a pie?.

Noam Chomsky dijo que Barack Obama "era un blanco que había tomado demasiado sol". Ese comentario fue repudiado por la intelectualidad "progre y bienpensante" del mundo entero pero, en vista de la formación ideológica y los intereses defendidos por las personas recientemente consultadas para elaborar una estrategia de salida de la crisis, la advertencia del gran lingüista del MIT parece plenamente justificada. solicitar la opinión de Paul Volcker, ex chairman de la Reserva Federal en los años de Reagan; de Warren Buffett, un megaespeculador del casino financiero mundial; o de Lawrence Summers, ex funcionario del Banco Mundial y secretario del Tesoro de Clinton, al igual que Robert Rubin; a Jamie Dimon, actual presidente del Banco de Inversión J. P. Morgan, y Timothy Geithner, ex gerente del FMI y actual presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, no parece ser el camino más apropiado para quien hizo su campaña predicando incansablemente que representaba el cambio y que iba a garantizar el cambio que la sociedad norteamericana reclamaba con creciente insistencia. En lugar de reunirse con los agentes de Wall Street tendría que haber convocado a los principales líderes de los movimientos sociales que lo catapultaron a la Casa Blanca; a los organizadores sindicales, perseguidos sin pausa desde hace años, incluso en los años de Clinton; a los economistas heterodoxos, como Paul Krugman, John K. Galbraith hijo o Robert Solow, sin ir más lejos, que ya expresan su preocupación ante el retorno de los talibanes de mercado que originaron la actual tragedia. Su búsqueda de un "acuerdo bipartidario" para enfrentar la crisis y su opción por dialogar con los autores del desastre equivale a pedirle al zorro que cuide el gallinero.

Anonymous said...

Sólamente veremos cambios si se atreve hacer algo de lo siguiente en su pilítica internacional:

1 – Retirar a todos los soldados estadounidenses diseminados en otros países, especialmente las tropas alóctonas de ocupación en Afganistán, Irak, Corea. Aunque un gobierno de cambio debería, en verdad, repatriar a todos los mercenarios integrantes de ese aborrecible ejército, desde los océanos libres del mundo hasta el gueto más recóndito del sur de África. ¿Lo hará Sr. Obama? ¿Terminará con más de una centuria de genocidio estadounidense?

2- Cerrar el centro clandestino de detención, conocido mundialmente como Guantánamo. Centro en el cual “el país de la libertad” aloja personas de distintos países, sometiéndolos a torturas y confinamiento indefinido; como así también el cierre de los centros clandestinos de detención en Europa y Asia.

3- Devolver la soberanía de Bahía Guantánamo a su legítimo país, revocando el increíble contrato suscripto entre los EEUU y el Sr. Tomas Estrada Palma por la irrisoria suma de 4085 dólares al año.

4- Promover la investigación, persecución y posterior enjuiciamiento de todos aquellos ciudadanos estadounidenses involucrados en delitos fuera de sus fronteras, especialmente –en virtud de su mayor responsabilidad- de políticos y militares en el ejercicio de sus funciones.

5- Reorganizar la estructura de su central de inteligencia, repatriando a todos sus agentes de las naciones soberanas.

6- Concluir con las acciones de hostigamiento y desestabilización de gobiernos no afines con sus teratológicas políticas. Como se pudo apreciar este último tiempo en los soberanos países de Bolivia y Venezuela.

7- Poner fin a sus protectorados en Oceanía.

8- Adoptar medidas económicas que no impliquen la expoliación de otras naciones.

Estas son sólo algunas acciones que debería adoptar, para que al menos pueda empezar a considerarse un cambio; sólo algunas y únicamente referidas a otros países.

REHTSE said...

Bueno, es difícil saber si Barack Obama lo hará bien o mal, pero cambiar un gobierno tan pésimo como del de Bush, por uno demócrata y desde luego, la elección del primer presidente afroamericano, por sí mismos ya implican un cierto adelanto positivo.

Aunque no se hasta qué punto realmente ha ganado Obama o si McCain se ha suicidado políticamente...

angel said...

Sinceramente, antes de echar las campanas al vuelo habría que esperar a ver qué hace ahora Obama...

Tú que estás ahí, ¿conoces su programa? ¿o simplemente te gusta porque no era el del partido de Bush?...


Porque una cosa es bien cierta, y en ello coinciden los analistas políticos, a McCain se le ha asociado a Bush, cuando la realidad es que McCain y Bush nunca se han llevado bien, y eso le ha perjudicado... porque realmente estas elecciones las ha perdido Bush, aunque suene ridículo, por lo mal presidente que ha sido durante estos 8 años.

De entrada los USA todavía están en Irak, y más que irse lo que van a hacer es mudarse a Afganistán... desde donde seguramente seguirán metiendo mano en Irak cuando lo estimen oportuno y necesario.

Me da que os estáis emocionando mucho con Obama, e insistís en verle mucho mejor de lo que realmente es...

Sobre que el resto del Mundo cambie... ahí te has pasado de 'romántico y soñador'.

Ni Obama va a cambiar tanto los USA, ni aún menos va a cambiar el Mundo. Eso dalo por hecho desde ya...

Mises said...

Primero felicitarte porque tu blog porque me parece fantástico.

Pero discrepo contigo totalmente en lo que a política se refiere. No resaltas suficientemente el hecho de que McCain haya perdido las elecciones debido fundamentalmente a la crisis económica. Crisis en la que por cierto poca culpa ha tenido Bush.

Me explico. Esta crisis se ha producido debido a 4 factores que ordeno por importancia:

1- La existencia de bancos centrales. En particular de la Reserva Federal norteamericana (que por cierto creo un presidente demócrata W. Wilson). El modelo inflacionista monetario que opera tanto en Usa como en Europa es sumamente inestable. A lo que hay que añadir la política artificialmente expansionista del señor Alan Greenspan cuando era el director de la FED.

2- El abandono del patrón oro por parte de los USA en 1933 (con otro presidente demócrata F. D. Roosevelt).

3- La creación de las monstruosas empresas estatales Fannie Mae y Freddy Mac. Ambas creadas bajo presidencias demócratas (F. D. Roosevelt de nuevo y L. Johnson).

4- La desastrosa Community Reinvestment Act que promovió J. Carter (otro demócrata). No digo que no fuera bienintencionada pero no por ello deja de ser una idea desastrosa.

También incluiría a algún republicano como R. Nixon por cargarse definitivamente los acuerdos de B. Woods. Y finalmente al señor Bush por no haber hecho nada respecto a las empresas mencionadas en el punto 3 cuando pudo, al comienzo de su 1ª legislatura, pero como él muchos otros presidentes anteriores.

Un saludo.

Anonymous said...

Comrade Obama?
What's So Funny About Peace, Love and Spreading the Wealth?
By ALAN MAASS

A specter is haunting America. Or at least haunting the fevered brains of John McCain and his fellow Republicans.

It's the specter of "socialism," in the form of Democratic presidential nominee Barack Obama and his alleged determination to "spread the wealth around."

It comes as a little bit of a surprise to us here at SocialistWorker.org that Barack Obama is one of us, because we haven't seen him at any of the meetings.

But Michelle Malkin is certain about it. "There's no question," the right-wing commentator declared, "that Barack Obama has been steeped in and marinated with the socialist ethos." Talk radio host Glenn Beck fumed, "I believe there's a socialist agenda there for America."

Adds one-time contender for the Republican presidential nomination Mike Huckabee: "When you punish people for making more money, and you reward them for nothing, that is socialism. And that's a terrible, terrible way for this country to move."

So what is this national tragedy in the making? The McCain campaign (including its new national mascot, Joe the Plumber) is irate about Obama's proposal to rescind tax cuts enacted under George Bush for households with an adjusted gross income of $250,000 and over--the richest 2.3 percent of U.S. taxpayers, according to Citizens for Tax Justice.

The income tax rate for the very top rung of the ladder would rise (as it was scheduled to anyway in 2010 when the Bush cuts expire) from 35 percent to 39.6 percent, where it stood under the Clinton administration. "This is a very modest--you might even say, timid--response to what has, in the last 15 years, been a redistribution of wealth from the bottom up to the top," Rick MacArthur of Harper's magazine said in an interview on Democracy Now!

This is what's so "terrible, terrible"? Restoring tax rates for the very richest Americans to the levels of the 1990s--during which time, incidentally, the U.S. economy underwent the longest sustained expansion since the Second World War, so the wealthy couldn't have been that bad off?

Thanks to John McCain, millions of people must be asking themselves: If expecting the rich to pay a little more in taxes is "socialist," what's wrong with socialism?

* * *

THE DESPERATE McCain campaign is betting on a piece of conventional wisdom that both main parties cling to: That ordinary people will rebel against any form of tax increase--in fact, they'll probably vote for whichever candidate promises the bigger tax cut.

Meanwhile, the mainstream media pronounce authoritatively that even people with modest incomes oppose higher taxes on the rich--because they expect to make it into the ranks of the wealthy someday themselves.

But that's not accurate. There is support for taxes among ordinary people, even higher taxes--but only if they think something worthwhile will be done with the money. For example, opinion surveys show a majority of people in favor of more government spending on education and health care, even if that means higher taxes. Among adults under 30, the sentiment is even stronger--upwards of 90 percent in favor.

Of course, the government never does seem to spend money on those priorities, or anything else worthwhile. Instead, the political system operates beyond the control of working people. Case in point: The U.S. government is set to match the $1 trillion-plus price tag for a war on Iraq that a majority of people oppose, with a bailout of Wall Street and the banks that will cost at least as much, and that is also opposed by the majority.

So most people are, naturally and understandably, suspicious of taxes. And the Republican Party--which devotes itself in office to making sure that government doesn't do anything useful for working people--then plays both sides against the middle by exploiting sentiment against taxes.

Not that most Democrats are any better. Obama's response to the ludicrous claim that he was advocating socialism was to disavow any desire to "spread the wealth." Instead, Obama said--in a classic example of politician-speak--he wants to "spread the opportunity." His campaign platform is carefully tailored to emphasize a range of tax breaks--and not just for the "middle class," but small and big businesses under a variety of circumstances.

So it's little wonder that Comrade Obama is holding onto his supporters in traditionally Republican business circles. For example, according to MacArthur, Obama has collected $740,000 in bundled campaign contributions from Goldman Sachs--the super-bank that's leading the way in Wall Street's shift behind the "tax-and-spend" Democrats.

* * *

McCAIN'S ATTACK line about taxes produced a stream of the standard complaints from conservatives about how taxes are unfair because the rich pay at a higher rate than the poor. But this is a distortion of how the tax system actually works in the U.S.

First, no one in the over-$250,000 category ever pays 35 percent today, or paid 39.6 percent before Bush, on all their income--unless their tax accountant is incompetent. There are all kinds of loopholes and deductions available to those at the top.

Plus, most taxes other than the income tax are "regressive," not "progressive"--meaning they're more of a burden the poorer you are. For example, state and local sales taxes are a flat rate charged on products that people have to buy, which means that lower-income households end up spending a higher portion of their income on sales taxes than higher-income households.

The same thing is true about the federal payroll tax for Social Security and Medicare. But the effect there is even worse because the tax for Social Security isn't collected after an individual's income reaches $102,000 in a year. So payroll taxes, too, are a far greater burden on workers. Multibillionaire Warren Buffett, by his own admission, pays less in federal taxes than his secretary because of the effect of the payroll tax.

The other side of the conservative argument is that the rich not only pay more, but they get less--the implication being that most government services go to the poor. Thus, John McCain claimed that "Barack Obama's tax plan would convert the IRS into a giant welfare agency."

But this is also false. To start with, just look at the summary of the federal budget and see how a program like food stamps stacks up against, for example, the Pentagon's purchases from military contractors.

Beyond that, ask yourself this question: Do you think the government would build a new expressway on-ramp to make it more convenient for you to get to work? Certainly not. But the executives and shareholders of corporations like UPS demand this kind of infrastructure project when they plan for new facilities.

The biggest drug companies make use of federally funded research in developing new products. And, of course, the oil giants can count on the U.S. military--whichever party occupies the White House--to ensure a steady flow of Middle East oil, no matter what the toll in human misery.

In reality, the mantra that "big government is bad"--shared by most Republicans and Democrats for the past several decades--applies only to certain kinds of big government.

Thus, when there was money to be made off high-stakes gambling in the Wall Street casino, the banks and hedge funds and investment firms wanted regulators to keep away. But now that the boom has gone bust, only a multitrillion-dollar bailout from the federal government can stop the system from grinding to a halt, and even that might not be enough.

Not only that, but there won't even be any sacrificing at bonus time this year. According to the Guardian, salaries and bonuses for top executives and employees at major banks and investment firms will add up to $70 billion this year. So 10 percent of the $700 billion that Congress committed to "rescue" Wall Street will end up "rescuing" the bank accounts of some of Wall Street's richest players.

Now that's redistributing the wealth.

When you look at the bigger picture, the U.S. government, its tax system included, serves as a very effective tool of wealth redistribution--but upward, from workers and the poor to the very richest people in society. Obama's modest increase in the income tax for top taxpayers won't turn this tide.

* * *

THERE'S AN even more fundamental deception hidden in the conservatives' arguments about taxes--for example, Mike Huckabee's claim that Obama's tax proposal would "punish people" who made money, while "rewarding" other people who did "nothing."

Punishment? The biggest lie of all is that the rich do anything special to deserve the vast sums they possess.

The disaster on Wall Street provides ample evidence. Every top executive at the big banks was raking in tens of millions of dollars for heading up sophisticated gambling operations--and running them into the ground over the past several years. Thus, Richard Fuld Jr., former CEO of the Lehman Brothers investment bank, made a half-a-billion-dollar fortune selling his stake in the company as it was crashing toward bankruptcy.

This isn't just true about disgraced Wall Street bookies, but generally about those who run the capitalist economy and its political institutions.

At most, the top executives and owners of big corporations organize the process by which something useful is produced or takes place. But they get to exercise this control not because of any special talent or ability they possess--not, at least, compared to the collective knowledge and skills of those who do the actual producing and who typically know much more about what takes place in a workplace than the managers above them.

The economic power of those at the top comes from their connection to ownership--whether they're owners themselves, or they manage the enterprises in the name of owners who do even less work.

The vast majority of people who are rich in this society got that way because they were lucky--in a few cases like Bill Gates, lucky enough to associate themselves with a product or technological innovation that took off; in others, lucky enough to know the right people who helped them in the scramble to the top; in still others, lucky enough to be born into incredible wealth.

And if it's true that the rich don't do anything special to deserve to be rich, the opposite is also true--nothing that much larger numbers of working people do justifies the difficulties they face, whether it's those who suffer outright destitution or the larger group of people who get by, but have to struggle to make ends meet.

One of the most hilarious moments of the whole Obama-is-a-socialist farce came a few days ago when a right-wing wacko, masquerading as a television journalist from a local Florida station, asked during an interview with Joe Biden:

You may recognize this famous quote: "From each according to his abilities, to each according to his needs." That's from Karl Marx. How is Senator Obama not being a Marxist if he intends to spread the wealth around?

Biden rightly wanted to know whether the question was a joke--before retreating to the campaign position that Obama didn't want to spread anybody's wealth, etcetera, etcetera.

But this controversy does raise the question: What would be so terrible about a society organized around such a principle?

The standard answer is that without the promise of profit and riches, no one would do any work.

But is that true? Does that square with the reality of most people's lives? Think about the jobs that people you know have chosen, or the activities they volunteer to be part of, or the interests they pursue in the time they have to themselves--and ask if it's true that they wouldn't do anything useful for society but for the reward of big bucks or the threat of poverty?

It says a lot about the view of human nature under capitalism that people are seen as motivated primarily by either the carrot or the stick.

A genuine socialist society would spread the wealth around, without apologies--because its top priority would be to meet the needs of every person in it. Organizing such a society would require new forms of democracy so that everyone could have a say in how resources were used, what was produced, how it was produced and so on. The goal would be a world where every person could have control over their lives and the opportunity to follow their aspirations and hopes.

In short: From each according to their abilities, to each according to their needs.

Alan Maass is the editor of the Socialist Worker and author of The Case for Socialism. He can be reached at: alanmaass@sbcglobal.net

Anonymous said...

Hola Pablo.
Puntualizaciones:
"Esos 6.5 puntos convierten la derrota en voto popular en la mayor de los últimos 12 años y la segunda mayor de los últimos 20 años."

Es que las elecciones del 2000 y 2004 han estabo en un puño.

En 2008:
Barack Obama 68,465,974 votos 52.80% John McCain 59,417,826 45.82% Casi siete puntos.
En 1996:
William Jefferson Clinton 47,402,357 49.2% Joseph Dole Republican 39,198,755 40.7%
8.5 puntos!!!
En 1992 tenemos que tener en cuenta que Ross Perot se llevó un 18,9% de los votos.
En 1988
George H. W. Bush 48,886,597 53.4% Michael S. Dukakis 41,809,476 45.6%

Hace falta que siga? No ha sido el apretón de las últimas presidenciales pero está en la línea.

"para que veáis la magnitud del evento, cuando Ronald Reagan ganó en 1984 todos los estados menos uno recibió el voto del 23% de la población, tan solo 1.5 puntos de diferencia."

Primera, el poble Mondale recibió su Minnesota + DC: dos.
Pero allí Reagan arrolló con 18 puntos de distancia!!! No 1.5%
Ronald Wilson Reagan 4,455,472 58.8% Walter Frederick Mondale 37,577,352 40.6%
Esta campaña es la clásica en la que hasta lo malo es bueno, como con el tema de la edad.

"Tal y como predije, McCain se quedó con menos de 200 votos electorales, y sufrió la mayor derrota de los últimos 12 años."

McCain la cagó con la vicepresidencia y con varios otros temas, sí, pero aún así Obama no arrolló como quieres dar a entender.