Wednesday, April 08, 2009

Una crisis de gobierno poco innovadora

Esperaba que Zapatero retrasase la crisis de gobierno hasta después de las europeas, por aquello de que la responsabilidad de la probable derrota se asignara a un gobierno saliente en vez de uno recién estrenado. Por eso me alegré cuando me enteré de que había decidido adelantarla. Me alegré porque es la primera acción para recuperar la confianza del consumidor que el gobierno lleva a cabo desde el Plan E, y como comenté en otro post considero que la perdida de confianza del consumidor es una de las causas fundamentales que mantienen la economía española en el circulo vicioso de destrucción de empleo.

Sin embargo, tenía unas expectativas muy altas respecto a esta crisis de gobierno, y aunque tiene algunos aciertos, globalmente me ha decepcionado bastante. Me parece que ofrece más de lo mismo, y no da una autentica sensación de acción y cambio de cara a transmitir una imagen de control de la situación.

La sustitución de Solbes me parece un mal necesario, la entrada de alguien nuevo para dirigir la economía tenderá a dar más confianza a la gente, y me gusta que la elección tenga un marcado perfil técnico como el de Salgado, si bien yo hubiera preferido ver a Jordi Sevilla tomar las riendas de la economía.

La salida de Bernat Soria me decepciona, era uno de los pocos ministros que tenía el gobierno con carácter técnico dentro de su área, y no creo que estuviera haciendo un mal trabajo. Trinidad Jiménez consigue un ministerio por su apoyo político a Zapatero desde sus inicios, que fue el motivo por el que había conseguido la Secretaría de Estado para Iberoamerica inicialmente.

Gran acierto el de Angel Gabilondo para ministro de Educación, y también me alegra ver a Chaves en cooperación territorial, aunque políticamente me parece que puede acabar costándole Andalucía en las próximas autonómicas. Creo que ambos pueden hacer un buen trabajo en esas funciones y lanzan exactamente el mensaje que en estos momentos debe dar el gobierno, el uno por su perfil técnico y el otro por el mensaje de cohesión social.

El nombramiento de Ángeles Gonzalez-Sinde me deja indiferente, porque, como comentaré en breve, yo haría desaparecer el ministerio de Cultura, y el nombramiento de José Blanco me parece una autentica vergüenza. Pepe Blanco tiene su función como perro sabueso, y de ahí no pasa, darle un ministerio es como cuando Cascos era ministro, o incluso peor, al menos Cascos era industrial. Además no le da un ministerio cualquiera, no, en medio de una política económica basada en planes de estímulos Keynesianos le da el ministerio de Fomento que es uno de los que más poder va a tener. Poner a un Blanco al frente de Fomento es asegurarse de que se va a acusar al gobierno de usar políticamente el dinero de los planes de estimulo. Ese no es el mensaje. Fomento debería estar en manos de alguien que o bien tuviera un fuerte perfil gestor, o bien viniera de la empresa privada.

Por último, resulta decepcionante que Zapatero haya decidido mantener el número de ministerios. Este era el momento de hacer una reducción drástica para lanzar el mensaje de enfoque y eficiencia. En mi opinión, pasar Asuntos Sociales a Sanidad tiene poco sentido, yo personalmente hubiera formado el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, y hubiera integrado en el mismo el ministerio de Igualdad. También hubiera hecho desaparecer el Ministerio de Vivienda, y según el mensaje que quisiera lanzar lo hubiera integrado bien en Fomento o bien en Trabajo y Asuntos Sociales. El primero en caso de que el gobierno crea que hay que seguir ayudando al sector de la construcción para decelerar su caída, y el segundo en caso de que no vaya a invertir más dinero en ese sector. Además hubiera integrado los ministerios de Educación y Cultura bajo Angel Gabilondo, sobretodo para lanzar un mensaje de austeridad y dar un enfoque claramente económico al gobierno de cara a afrontar la crisis.

Como decía, hay aciertos en los cambios, y me alegra que haya lo bastante valiente como para adelantar los cambios a las elecciones, pero creo que debería haber arriesgado mucho más y hacer una reforma más profunda y más tecnocrática en vez de rodearse de sus más allegados en el gobierno.

Thursday, April 02, 2009

La segunda reconversión industrial

Este mes y el que viene se podrá medir la eficacia del Plan E para frenar la caída del desempleo. Es un plan poco innovador en el sentido de que simplemente implementa recomendaciones de FMI y su objetivo en el caso español es puramente paliativo ya que, al contrario de lo que ocurre en otros países como EEUU o UK la crisis española es mucho más estructural que financiera. Tal y como yo lo veo, el único objetivo es tratar de suplir una caída brutal en la demanda, y simultáneamente solucionar parte del problema de financiación con el que se han encontrado los ayuntamientos al caer la construcción.

Que sea paliativo no implica que no fuera necesario, el estado no se podía permitir que el desempleo siguiera cayendo a esa velocidad sin poner en riesgo todo el sistema de cobertura social, por tanto, sí que creo que era necesario tirar de déficit y cubrir la caída de demanda del mercado. No obstante, los cuidados paliativos no son suficientes para iniciar el camino de la recuperación, por lo que resulta sorprendente que ni el gobierno ni la oposición hayan presentado a debate en el parlamente un plan de reforma estructural en la que el estado debe jugar un rol clave tanto con inversiones como con regulaciones (o desregulaciones).

Si el gobierno pretende capear la crisis con cuidados paliativos y sin tomar riesgos, creo que la recuperación será muy larga. En España existe poca cultura de inversión de riesgo por parte del sector privado y será difícil que las “fuerzas del mercado” hagan que salgamos de la crisis con una economía competitiva y diversificada, más bien creo que, sino se toman medidas, saldremos cuando los alemanes vuelva a venir a veranear a España.

Creo que España necesita una nueva reconversión industrial para crear y fortalecer empresas de alto valor añadido donde seamos competitivos a nivel internacional, algo prácticamente inexistente dentro del actual mix industrial español. La misión del gobierno debe ser la creación de una industria exportadora basada en una diferenciación tecnológica y no una ventaja competitiva por costes. Esta industria debe ayudar a equilibrar la balanza de pagos española y diversificar una economía basada en el turismo y la construcción.

Dado el retraso que tiene España en la mayoría de sectores, la aparición de esta industria requerirá de subvenciones estatales, bien sea en forma de ayudas directas (como a menudo defienden ciertos progresistas) o bien en forma de rebajas de impuestos a la irlandesa (como les gusta a algunos conservadores). En realidad, no son más que diferencias de forma, en ambos casos el dinero acaba en las empresas que se pretende favorecer.

No estoy pidiendo que el gobierno ponga todos los huevos en una cesta, eso no es propio de un estado que debe mirar a largo plazo, pero sí en unas pocas, y más concretamente en aquellos sectores emergentes donde España es competitiva (como pueden ser las renovables), y en aquellos sectores establecidos con alto valor añadido (como pueden ser la industria del software o los semiconductores, ambas industrias con beneficios netos medios superiores al 20%). Creo que, con la ayuda del gobierno, España puede competir también en estos sectores ya establecidos facilitando la llegada de empresas existentes además de la creación de nuevas empresas.

De manera adicional, el CDTI, o al menos una parte de él debería alejarse de su funcionamiento tradicional y pasar a convertirse en un inversor de capital riesgo, un sector que sigue siendo bastante débil en España (aunque mejoró algo durante los años de bonanza). No me refiero a los programas actuales de prestamos blandos a nuevas empresas, ni simples sistemas incubadora con fondos muy limitados, sino a un auténtico Venture Capitalist a la Silicon Valley, que pueda poner 5 millones de euros sobre la mesa si es necesario y posea el correspondiente porcentaje de la empresa. Muchos de esos proyectos saldrán mal, y en otros casos 11 meses más tarde Google lo comprará por más de 1000 millones y compensará muchas perdidas. Pero en cualquiera de los casos, el objetivo principal no es tanto obtener beneficios (que puede y debería obtenerlos), sino la creación de empresas que compitan a nivel internacional y no simplemente local.

Son cambios que llevan pendientes desde el año 2000, y que, a nivel presupuestario hubiera sido más fácil hacer entonces que ahora cuando se incrementará el déficit. Sin embargo, hay una parte positiva en que se afronten estos cambios en la actualidad y es que la gravedad de la situación posiblemente permita que se cuestionen menos las medidas más arriesgadas del plan.
Circunstancias extraordinarias requieren medidas extraordinarias, y el hecho de que no podamos simplemente acomodarnos en la bonanza puede ayudar a que esta vez sí que afrontemos esta segunda reconversión industrial que tantos llevamos reclamando desde hace años.

Update: Otros 100.000 parados mas en Marzo, esto es un desastre. Si en Abril aumenta de nuevo 100.000 mas hacedme caso y comprad pistolas.