Monday, April 05, 2010

Porqué debo de tener derecho a votar

Hace pocos días, El País publicaba que el PP y el PSOE han llegado a un acuerdo en la subcomisión parlamentaria dedicada a la reforma de la ley electoral, por el que a todos aquellos inscritos como residentes en los consulados de España en el extranjero se nos quitara el derecho a votar a los gobiernos autonómicos, a los ayuntamientos, y, la gran sorpresa, al Congreso de los diputados. Se asigna en cambio un senador votado por los residentes en el extranjero.

Esta propuesta aun tiene que plasmarse en ley, y ser votada en el Congreso de los diputados, pero dado el acuerdo de los partidos mayoritarios; la incapacidad, por motivos evidentes, de ese grupo de un millón trescientas mil personas en el extranjero de crear suficiente ruido en la prensa, así como la acogida, mayormente positiva, de las personas que han sabido de esta propuesta, cabe esperar que pase sin problemas.

Nunca creí que tuviera que hacer esto, pero quiero defender aquí, porque yo como español residente en el extranjero, debo de tener derecho a votar al presidente de mi país:

1) Mi pasaporte vale solo tanto como el gobierno de mi país:

a. Los países a los que yo puedo entrar dependen del gobierno de mi país. Según los acuerdos, alianzas y decisiones de ese gobierno yo podre o no entrar sin visado a según qué países, conseguir visado de trabajo en otros, o sencillamente tener prohibida la entrada. Sin derecho a voto, los españoles en el extranjero no pueden hacer nada para evitar que un gobierno de ultraderecha saque al país de la UE o que un gobierno de izquierdas autoritario como el de Cuba o Venezuela nos convierta en enemigos de EEUU y de buena parte de occidente.

b. Las empresas donde yo puedo trabajar dependen del gobierno de mi país. En especial para todo lo que sea temas militares, espaciales, o proyectos gubernamentales, ser o no parte de la OTAN, estar o no en la UE, pertenecer a una lista de países hostiles o no, abre y cierra las puertas de aquellas empresas que se dedican mayoritariamente a proyectos con fondos gubernamentales.

c. Que yo pueda o no votar en las elecciones municipales del país donde resido habitualmente, depende de las decisiones del gobierno de mi país y los acuerdos a los que llegue con otros países.

2) España es el único lugar donde muchos extranjeros tenemos derecho de residencia permanente. Los derechos que yo tengo o no en el único lugar donde yo tengo residencia permanente depende de las decisiones del gobierno. Temas como el matrimonio homosexual, aborto, leyes de inmigracion u otras cuestiones de tipo social dependen de un gobierno al que yo no podre elegir. Siendo España el único lugar donde tengo derecho a permanecer sin que puedan echarme, parece evidente desde un punto de vista democrático que debo poder elegir que derechos respeta el estado en el.

3) Mi familia vive mayoritariamente en España, y yo tengo derecho a votar los derechos de los que disfrutan los miembros de mi familia en mi país.

4) Hay que hacer una interpretación realmente perversa del artículo 68 de la constitución para asegurar que no protege mi derecho a votar al gobierno de mi país:

“La Ley reconocerá y el Estado facilitará el ejercicio del derecho de sufragio a los españoles que se encuentren fuera del territorio de España.”

En 2004 comencé a escribir este blog estando en el extranjero, y la mayor parte lo he escrito viviendo fuera de España. Si uno revisa los posts, parece que estar lejos nunca ha sido un grave problema para discutir la actualidad política española, ya que algo más del 60% de los posts son de política, y algunos tuvieron en su momento bastante eco en la red. Que haya quien asegure que por vivir fuera mi opinión es menos informada que aquellos que residen allí, resulta insultante, y que mis derechos dependan de algunos de los personajes de Callejeros más que de mí, es una aberración antidemocrática.
Si las cosas siguen su curso, parece que las próximas elecciones serán las primeras en las que no me dedique a recordarle a la gente su obligación democrática de votar, sería bastante hipócrita dado que yo no podre hacerlo. Quien me lo iba a decir a mí! yo que aun recuerdo cuando Mariano me escribía a pedirme el voto como residente en el extranjero. Qué tiempos aquellos!